CARNE DE POLLO


La carne de pollo es otro de los alimentos básicos en cada dieta. Contiene aproximadamente entre 16 y 19 gramos de proteína por cada 100 gramos de porción comestible.

Tiene proteína de alta calidad, la cual es fácilmente digerible y contiene todos los aminoácidos esenciales que deben estar resentes en una buena alimentación. Su alto valor biológico permite una adecuada síntesis proteica lo que favorece el desarrollo de masa muscular.

Es una buena fuente de niacina, que ayuda en problemas de circulación; una fuente moderada de riboflavina, que sirve para aumentar los niveles de energía y estimular el sistema inmunológico; la tiamina, que fortalece el sistema inmunológico y ácido ascórbico. Además, cuenta con ácidos grasos poliinsaturados, especialmente de omega 3 (superior a los 100 mg por porción), por lo que se le considera un alimento magro.

Adicional, la carne de pollo contiene varios minerales como calcio, hierro, zinc, sodio, potasio, magnesio, fósforo, azufre, cloro y yodo.

La mayor parte de la grasa corporal se encuentra en la piel, por lo tanto al retirarla, se reduce el consumo de grasa. Asimismo, aproximadamente más de la mitad del contenido de grasa en el pollo son ácidos grasos insaturados (5.9 gramos por porción) y de ésta la mayor parte son ácidos grasos monoinsaturados, principalmente ácido oleico, que contribuye a la energía necesaria para llevar acabo la actividad física y disminuir la fatiga.


  • VILLA, Katerine. ND. “El Pollo y la Salud los Mejores Amigos”. “Art. Bondades del Pollo en la Actividad Física”. FENAVI, 2016